domingo, 14 de abril de 2013


Con los cinco sentidos.


Voy a besarte cada milésima de segundo, mientras clavo mis pupilas en las tuyas. 
Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. 
Me volveré muda, para dejar que sean mis manos las que hablen.
Pararé el reloj. No importa la hora que sea. 
Si es de día o es de noche, a nosotros no nos afecta. Las estrellas las veremos igual, 
y el calor del sol nos cocerá a fuego lento. 
Súbete conmigo a ésta montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi pecho. 
Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar.
Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. 
Porqué eres peor que cualquier droga.
Y necesito sentir que a nuestro alrededor se para el mundo mientras nuestras almas colisionan.
Algo indescriptible, sentir tu respiración enlazada a la mía y ver como se funde nuestra piel.
Algo único.






Esencia.

La cuestión es, dar sin esperar recibir nada a cambio, hacer las cosas desinteresadamente. 
Eso es lo que hace que una persona sea grande.
Nunca abandones tus principios, o te estarías abandonando a ti mismo.
Entonces perderías la esencia de tu persona.




John Lennon.

"Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.

Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de tí, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día..."



martes, 26 de marzo de 2013

Madness.





Disfruta del camino.


De tanto perder, aprendí a ganar.
De tanto llorar, se me dibujo esta sonrisa.
Llevo tanto tiempo con los pies en la tierra, que ahora solo miro el cielo.
Toqué tantas veces fondo que, cada vez que me hundo, se que tarde o temprano saldré a flote.
Me asombra tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo misma.
Tuve que sentir la soledad para aprender a acompañarme.
Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a esperar que me pidan ayuda.
Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran.
Y es que vi tantas liebres correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.




domingo, 9 de diciembre de 2012

Cicatrices.

Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados, como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. 
Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz, pero otras no.
Algunas cicatrices las llevamos a todas partes, y aunque la herida cierre, el dolor persiste. 
Cuales son peores, ¿las nuevas heridas terriblemente dolorosas, o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizás las viejas heridas nos enseñen algo, nos recuerdan donde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan qué debemos evitar en el futuro, o eso creemos, aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una, y otra vez.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Metamorfosis.


Aprendí a ser un animal nocturno, a reír cuando quería llorar, a salir de casa sin pensar en volver o no volver.
Sin querer me hice de piedra, sin saber, empecé a morir, maté a mi alma de hambre.
Ojalá pudiera parar el tiempo, sabotear el silencio, mandar en mí…
Ya no quiero querer y ser presa otra vez, pender de un hilo, pender de unas manos resbaladizas, no, eso ya no…
Poco a poco me fui escondiendo en mí.
Me convertí en un ser incapaz de querer, reacio a sentir.